Conducción en ciudad

Sigue los consejos de conducción segura de MOTOCICLISMO. Iniciamos el tratamiento del comportamiento de las motos en el tráfico ciudadano. Las colisiones, con un 72% sobre el total, son los accidentes motociclistas más característicos de las ciudades. Siete de cada 10 los causan los vehículos contrarios.

EL PROBLEMA
Buena parte de los accidentes que sufrimos las motos en las ciudades, más de dos de cada tres, están causados por los vehículos contrarios. Debemos tratar, en primer lugar, de evitar “nuestro tercio”, pero está claro que los cuatro ruedas no siempre respetan nuestra prioridad o nuestra simple existencia. Conscientemente aplican la “razón de peso” en lugar de la de paso. “La fila de coches no me deja incorporar… estoy harto de esperar… ahora que viene una moto: salgo y ¡que se fastidie!”… Pero también, sobre todo, sufrimos el “no te he visto”. Realizan una maniobra que, dado que no “ven”… no debieran nunca realizar.

Pero los que la pagamos somos nosotros. ¿Cómo evitarlo? En este “Conducción Segura” tratamos los accidentes más habituales en los que nos vemos envueltos. Cada uno de ellos tiene su casuística particular. Es, sin embargo, posible dar unos consejos generalistas en pro de nuestra seguridad. El gran truco de la conducción urbana en moto es olvidarse de pensar que nos respetarán, y conducir creyendo que “van a por ti”. Así, mantienes siempre un estado de tensión y atención extrema que te impedirá confiarte, y que te da el margen de alerta necesario para “escapar”.

Un dato curioso: los conductores que han accedido a la moto desde el coche gracias a la equivalencia “A1-B 125 cc” tienen menor siniestralidad que el resto del parque y que quienes proceden de exámenes y autoescuelas. ¿Por qué? No tienen gran experiencia en conducir un vehículo de dos ruedas, a menudo ocurre lo contrario. Pero dado que “llegan del otro lado”, son más prudentes y aplican la máxima que hemos recomendado antes: saben perfectamente qué hacen los conductores de coches… y saben, pues, cómo evitar sus errores.

Más allá de esto, por supuesto, otras consideraciones. La primera: en moto no valen las prisas, ya ganas suficientemente tiempo evitando atascos y el buscar aparcamiento como, por ganar un segundo en un giro o en un semáforo, arruinarte la vida o pasar por el ambulatorio. Ante todo, pues, piensa que ser el más “listo del atasco” no te hace invulnerable.

CIFRAS

LA SOLUCIÓN
Más allá de presentar soluciones para cada circunstancia del agobiante tráfico en particular, podemos generalizar diciendo que en ciudad debe regir el lema de “Sí a la Moto”: “Las motos son una solución, no un problema”. Es posible coexistir con otros vehículos en el caos ciudadano siempre y cuando se mantenga un mínimo de cordura.

Los coches deben conocer e interiorizar la presencia de las dos ruedas, acostumbrándose y respetando su indiscutible presencia, y éstas comportarse frente a la dictadura de la mayoría que representan los coches con un mínimo de responsabilidad y cordura. Los motociclistas, a pesar de las prisas, debemos aprovechar nuestras ventajas evidentes en agilidad y facilidad de aparcamiento optando por la conducción de cara amable.

La imagen del “ciclomotor tubarreado” zigzagueando impunemente entre las filas de los automóviles, no respetando los semáforos ni los pasos de peatones y jugándose la vida arrancando retrovisores nos es tremendamente negativa. Aparquemos, pues, en lo posible en las plazas destinadas a moto, respetemos las normas y hagámonos notar siempre positivamente.

CUESTIÓN DE PRÁCTICA
Punto ciego posterior: Evita circular en el ángulo muerto de visión de los coches y entre carriles. La luz siempre encendida de nuestra moto debe en este caso dar el toque de atención que evite que maniobren de modo imprevisto y/o cortándonos el paso. No te fíes de que señalicen sus giros mediante el intermitente: casi nunca “les funcionan” y, además, ponerlos no significa que tengan intención de hacer una maniobra siempre que las circunstancias se lo permitan, sino que están ya girando y que pueden hacerlo porque “avisado estás”…

Maniobra de fuga: Buena parte de los accidentes urbanos son “alcances”. Si no guardas la debida distancia de seguridad, la capacidad de frenada de un cuatro ruedas es siempre superior a la de un dos ruedas, sobre todo en condiciones deslizantes (lluvia, señales horizontales con pintura no homologada, tapas de alcantarilla). Mantén siempre la atención por delante del vehículo inmediatamente precedente, y ante una detención o frenazo brusco, prevé siempre un “plan de fuga”, sea por la derecha o por la izquierda, donde puedas detener tu moto sin comerte un maletero. Piensa que más de una vez se ha producido el “sándwich”: la moto logra parar a tiempo, pero su conductor escucha con pavor el frenazo a destiempo del coche de detrás que, por su parte, no ha logrado frenar, y queda “emparedado” entre los dos…

© Agradecimientos y Créditos: Motociclismo.

PóluxCrivillé NO A LOS GUARDARRAÍLES ASESINOS

Nota: Puede que los enlaces, imágenes y/o vídeos dejen de funcionar.

Categorías:Conducción Segura

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